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viernes, 10 de enero de 2014

El príncipe se convertió en rana.

Aún te pienso. Sé que no debería pero no puedo evitarlo. Pienso en todo lo que vivimos y no puedo parar de sonreir. Me hace daño pensar que te perdí. Que ya no me abrazarás ni me dirás ese "BABE" que hacía que sienta mariposas en mi estómago, tantas mariposas que parecía que volaba. Estaba en un sueño, en las nubes. Ahora que todo se acabó ya no respiro cuando pienso en ti. Mi corazón ya no bate, está muerto. Morí con él el día en el que me dejaste caer de esa nube dónde estaba tan bien. Aún no te he visto desde ese día en el que todo cambió. Ya sé la reacción que tendré cuando te vea. No respiraré, mi corazón se parará. Intentaré sonreirte pero las lágrimas salirán solas y correré, rápido. Lloraré, y gritaré.
A lo mejor estoy así porque me dejaste sin una razón valable, me has dicho de cambiar, lo intenté, pero no pude. Tienes que entender que no se puede cambiar en tan poco tiempo. No me diste el tiempo de de decirte todo lo que te quiero y todo lo que te echo de menos. 
Estoy mal, y tú no lo sabes, no sabes la mitad de esta historia. No sabes que sonreía cada vez que me enviabas un mensaje, que empezaba a temblar cada vez que me mirabas. No sabes que cuando me dejaste lloré, lloré como una niña pequeña mientras me duchaba. Que un solo "NOBODY SAID IT WAS EASY" me hizo derrumbarme y que ya no podía levantarme, me faltaban las fuerzas, las piernas me temblaban. Esa parte de la historia tú no la sabes y probablemente nunca la sabrás, porque yo ya no te importo, y me pregunté muchas veces si un día te importé, si esos "je t'aime" eran sinceros...
En fin, te quiero aún y tu ya me has olvidado..

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ya tienes 18 razones para odiarme, gilipollas.

Felicidades, solo felicidades. No voy a decirte todas esas frases que te decía porque no te lo mereces. No mereces nada de lo que te di, sin embargo te lo dí todo lo que tenía y me quedado sin nada, Me he quedado sin ti. Me he quedado sin tus besos. 
Porque no quiero ser SUFICIENTE quiero ser NECESARIO, y como veo que no me necesitas ya no dependo de ti.
Me encataría tenerte aquí conmigo pero no sería suficiente, ya no eres suficiente.

Felicidades, y que te dean, gilipollas!

viernes, 13 de abril de 2012

Hazme tu princesa una vez más, por favor.

¿Te acuerdas cuando eras pequeño y leías esos cuentos en los que el principe y la princesa vivían juntos y felices? Pues si un cuento de hadas estuviese basado en nosostros dos sería algo así:
 Érase una vez, una chica que venía de un país muy lejano. No conocía a nadie en la ciudad, solo a su prima la cual hacía años y años que no veía. Se sentía sola, había perdido el hombro en el que lloraba y los ojos a los cuales miraba para decir "te amo". Lo había perdido todo. Lloraba y lloraba, en la escuridad de la noche, hasta dormirse y solo pensaba en poder, un día, vivir de nuevo cuento de hadas como lo hizo anteriormente.
Sin darse cuenta encontró a un principe, un principe que viajaba por todos los países y que se recorría todas las playas. Nadie sabía que buscaba ni porqué, pero él era feliz de ese modo.
La chica y el principe empezaron rápidamente a hablar, quizás no de sus problemas si no más bien de sus alegrías.
Una noche de luna llena, el principe y la chica estaban en un balcón hablando tranquilamente. Ni el principe ni la chica sabían porqué estaban tan cerca. Ella pensaba que no se merecía su amor, que no merecería ninguno de los posibles besos que pudiese repartir este encantador principe. Él pensaba que la chica era demasiado frágil y tenía miedo de romperla en pedacitos si sus labios tocasen los suyos. Pero al final, los dos dejaron la mente en blanco y pasó, se besaron.
Más tarde, él le regaló una rosa, y le dijo que le regalaría más rosas iguales hasta que se muera.
Pasó el tiempo, se fueron conociendo, amando, disfrutando el uno del otro, y como en todos los cuentos de hadas: Viven felices y comen... bueno, perdices no, pero si pequeños chocolates suizos!

Te amo.

martes, 28 de febrero de 2012

Si no te entiendes, deja de intentarlo.

Qué duro fue dejarte. Dejar paso a MI FUTURO dejando de lado NUESTRO FUTURO... Cómo me dolió no poder besarte antes de irme, no poder llorar en tu hombro. Cuánto lloré en mi cama a 1.500 km de la tuya. 
Duro fue sentirme como una marioneta de esta sociedad, teniendo que irme lejos para poder hacer algo de mi vida, dejando de lado a ellas y a ti. Dejando todo lo que me importaba y todo lo que me hacía sentirme viva.
Duro fue acostarme en silencio y escuchar los latidos de mi corazón. Nunca me gustó escuchar mi corazón, recordar que soy humana, que estoy viva, que soy carne y hueso nada más.
Duro fue darme cuenta que te perdí en el momento en el que me subí a ese puto avión, en el que supe que no iba a pasar Fin de Año contigo y que sabía que iba a pasar... Siempre lo supe.


Pero estoy mejor sin ti. Puede que no me entiendas, yo misma no me entiendo pero estoy mejor sin tener que escuchar mi corazón acelerado ni mi sudor correr por mi frente, porque me hablas. Ni las lágrimas porque no te tengo. Estoy bien sin ti.

sábado, 11 de febrero de 2012

Nunca te olvidaré.

Fr: 
Je t'aime, c'est pas un secret. J'aime être avec toi, j'aime nos éclats de rire même si après on a mal au ventre. J'aime t'embrasser, te dire que tu es ma vie que jamais je vais te oublier.
J'adore parler avec toi jusqu'à 3h du matin et j'adore pouvoir tout te dire que je veux passer toute ma vie avec toi, oui... Me marier avec toi, avoir des enfants, passer Nouvel- An à New York, aller aux Bahamas avec toi, courir sur le sable blanc. Je veux que tu me serres dans tes bras chaque fois que je pleure, chaque fois que je rigole. 
Je te donne tout mon cœur parce que je sais que tu vas jamais le lâcher, que tu vas le soigner et que surtout tu va m'aimer.


Es:
Te amo, no es un secreto. Amo estar contigo, amo nuestras carcajadas aunque después nos duela la barriga. Amo besarte y decirte que nunca me voy a olvidar de ti.
Me encanta hablar contigo hasta las 3h de la mañana y me encanta poder decirte que quiero pasar toda mi vida contigo, si.... Casarme contigo, tener hijos, pasar Año- Nuevo en Nueva York, ir a las Bahamas contigo, correr en la blanca arena. Quiero que me cojas en tus brazos cada vez que llore, cada vez que ría.
Te doy todo mi corazón, porque sé que nunca lo vas a dejar caer, que vas a curarlo y sobre todo me vas a amar.




                   Ho paura. Paura di perderti.



miércoles, 15 de junio de 2011

El futuro del pasado.

Hoy no estoy inspirada. Hoy nada me llena de alegría. Hoy estoy en otra galaxia. Hoy la música no me produce ese sentimiento que me hace estremecer, ni aquel que me hacía parecer una loca bailando. Hoy me pasé el día llorando. Hoy me pasé el día mirando al cielo, esperando a que llueva y poder mirar como la gente se moja mientras yo estoy en casa. Hoy estoy esperando a verlo, esperando a oír ese “quérote”, esperando a ser feliz. Hoy estoy esperando que el tiempo se pare, se pare para no tener que despedirme de todo. Hoy estoy cansada del mundo. Hoy me revolucionaré contra esta mierda de gobierno, haciendo que familias como la mía no tenga que tomar decisiones tan duras. Hoy gritaré a los siete vientos lo que siento. Hoy explotaré por fin dejando escapar todo lo que me fastidia de la sociedad. Hoy les dejaré las cosas claras, haciendo que se arrepientan de sus hechos. Hoy me desmelenaré como nunca lo he hecho. Hoy gritaré al mundo quien soy. Hoy pensaré en el, y lo feliz que me hace o lo contenta que soy cuando lo veo. Hoy seré optimista. Hoy intentaré sonreír. Lo conseguiré, pero hoy no mañana.

domingo, 5 de junio de 2011

Historia.

Por unos instantes, permitidme convertirme en una sombra mas ante una hoguera y que os relate una historia:

Lejos, cerca de una playa de un recóndito lugar se encontraban seis amigos. Ya era de noche y se suponía que iba a ser una gran fiesta para mas de uno. Ya al comienzo de la noche dos de ellos se fueron con dirección a un hotel de mala muerte donde podrían darse un poco de cariño. De entre los cuatro que quedaron, que eran tres chicos y una chica, dos se fueron de copas, volviendo mas borrachos que una cuba y viendo doble o triple, por lo que después de insistir decidieron irse a sus casas. La chica y el chico que quedaron es sobre la que se centra esta historia, y empezó con un simple paseo cerca de la playa.
El lugar era precioso, y parecía conjuntar varias paisajes. Si te acercabas al mar eras capaz de sentir bajo tus pies pequeñas piedras que simulaban la gravilla del asfalto, mientras que cuanto mas te alejaras pasarías por una fina arena y después a un campo con un cielo estrellado digno de la montaña mas alta del mundo. Estos dos se encontraban caminando por la tranquila y serena arena cuando decidieron acercarse a admirar las estrellas mientras quedaban tumbados en el campo. Empezaron a hablar, y hablaron durante un espacio de tiempo suficiente como para saber que sentían un afecto muy especial el uno hacia el otro .En cierto momento, Él se fue a levantar con los pensamientos dispuestos a robarle un beso a Ella antes de que acabara la noche, pero ella aun quería permanecer allí tumbada, y buscando su mano la agarro tirando de ella para que se volviera a tumbar. Él cayo encima de ella. Desconcertado por lo que acababa de pasar, Él, empezó a disculparse por si le había hecho daño, diciendo que era un patán y un torpe, Ella por su lado dijo que no era culpa suya, que fuera ella quien tirara de su mano para que siguieran allí. Sintiendo que no habría ningún momento mas cercano, Ella , le selló los labios con un beso para que dejara de hablar, del cual disfrutó como si se tratara de su última noche. Nuestro amigo se sorprendió mucho de aquello y se sentaron en el campo. Hubo un silencio absoluto durante unos segundos, incluso un poco incómodo. Intentando que todo volviera a ser como antes Ella intentó pedir perdón, pero la primera vez que lo hizo Él no le dio tiempo ni a coger aire y se lanzó buscando encontrar otra vez las mil sensaciones de hace un momento. Las encontró, y las repitió cuantas veces quiso hasta que se aventuró a buscar un poco mas, y poniendo mucha atención a lo que hacía le besó el cuello. Cuando se separaron se quedaron mirando fijamente a los ojos del otro, tratando de saber si lo que sentían era tan fuerte en el uno como en el otro. Una caricia por parte de Él demostró que si, sentían lo mismo.
La lluvia, queriendo evitar que aquello pasara, o quizás acelerando las cosas, hizo acto de presencia. En realidad ninguno de los dos esperaba que lloviese esa noche, asé que imaginaos como estaban nuestros protagonistas, ella llevaba una camiseta, lo cual significa que con la lluvia se le pegaría al cuerpo y los incitaría mas, por otra parte, él llevaba una chaqueta que le ofreció para taparse. Ahora bien, prestad atención, que nuestra historia esta por acabarse y yo no seré quien la repita.
Él le tendió la chaqueta sobre los hombros, cosa que Ella en un principio no permitió, pero Él insistió, temiendo que llegara a pasar frío, pues iba en una camiseta que ya empezaba a mostrar síntomas de agua por doquier. A la segunda vez que se la puso sobre los hombros Ella ya no intentó quitársela, pero si lo abrazó como nunca había abrazado a nadie, lo abrazó como si perderlo en ese instante fuese como morir en una lenta agonía y Él, con los mismo sentimientos, o quizás mas, se ofreció a compartir aquel cariño que le ofrecían. Ella tenía ganas de hacerle sentir lo que hace un rato Él le había hecho sentir, entonces levantó la mirada descubriendo el cuello sobre el que en unos instantes iba a posar sus labios. Volvió a cogerle desprevenido, pero pronto se acostumbró al placer que le estaban dando y durante un rato se quedaron así, hasta que Ella dijo que estaba empapado y decidieron moverse. 
Como podéis ver, la cosa pintaba bien hasta que se empezaron a mover, pero eso no impedirá que pueda llevarla de la mano hasta un lugar escondido y que la refugie de la lluvia con su propio cuerpo.
La cogió de la mano y Ella se dejó guiar como si fuera una muñeca, anduvieron durante un tiempo sin olvidar lo que acaba de pasar, hasta que llegaron a unas rocas donde Él sabía que nadie los vería y podrían estar tranquilos, relajados, aunque quizás no tan protegidos de la lluvia, pero aquello poco le importaba. Cuando llegaron, Ella se quitó la chaqueta de los hombros y la postro en el suelo, para que pudieran sentarse sin notar la arena. En ningún momento de los que estuvieron sentados se soltaron la mano, y sin dirigirse la palabra los dos comprendieron lo que iba a pasar. Él se giró hacía su cuerpo y ella se tumbó. La boca de Él se deslizo desde el comienzo del cuello hasta el final y luego buscó los labios que sabía que le esperaban. A la vez de todo esto, la mano de Él se deslizó desde su vientre y ahora avanzaba por su pierna con un movimiento lento…
Podéis imaginaros como acababa la historia. Y como acaban los protagonistas, pero las cosas no acaban como uno cree.