domingo, 5 de junio de 2011

Historia.

Por unos instantes, permitidme convertirme en una sombra mas ante una hoguera y que os relate una historia:

Lejos, cerca de una playa de un recóndito lugar se encontraban seis amigos. Ya era de noche y se suponía que iba a ser una gran fiesta para mas de uno. Ya al comienzo de la noche dos de ellos se fueron con dirección a un hotel de mala muerte donde podrían darse un poco de cariño. De entre los cuatro que quedaron, que eran tres chicos y una chica, dos se fueron de copas, volviendo mas borrachos que una cuba y viendo doble o triple, por lo que después de insistir decidieron irse a sus casas. La chica y el chico que quedaron es sobre la que se centra esta historia, y empezó con un simple paseo cerca de la playa.
El lugar era precioso, y parecía conjuntar varias paisajes. Si te acercabas al mar eras capaz de sentir bajo tus pies pequeñas piedras que simulaban la gravilla del asfalto, mientras que cuanto mas te alejaras pasarías por una fina arena y después a un campo con un cielo estrellado digno de la montaña mas alta del mundo. Estos dos se encontraban caminando por la tranquila y serena arena cuando decidieron acercarse a admirar las estrellas mientras quedaban tumbados en el campo. Empezaron a hablar, y hablaron durante un espacio de tiempo suficiente como para saber que sentían un afecto muy especial el uno hacia el otro .En cierto momento, Él se fue a levantar con los pensamientos dispuestos a robarle un beso a Ella antes de que acabara la noche, pero ella aun quería permanecer allí tumbada, y buscando su mano la agarro tirando de ella para que se volviera a tumbar. Él cayo encima de ella. Desconcertado por lo que acababa de pasar, Él, empezó a disculparse por si le había hecho daño, diciendo que era un patán y un torpe, Ella por su lado dijo que no era culpa suya, que fuera ella quien tirara de su mano para que siguieran allí. Sintiendo que no habría ningún momento mas cercano, Ella , le selló los labios con un beso para que dejara de hablar, del cual disfrutó como si se tratara de su última noche. Nuestro amigo se sorprendió mucho de aquello y se sentaron en el campo. Hubo un silencio absoluto durante unos segundos, incluso un poco incómodo. Intentando que todo volviera a ser como antes Ella intentó pedir perdón, pero la primera vez que lo hizo Él no le dio tiempo ni a coger aire y se lanzó buscando encontrar otra vez las mil sensaciones de hace un momento. Las encontró, y las repitió cuantas veces quiso hasta que se aventuró a buscar un poco mas, y poniendo mucha atención a lo que hacía le besó el cuello. Cuando se separaron se quedaron mirando fijamente a los ojos del otro, tratando de saber si lo que sentían era tan fuerte en el uno como en el otro. Una caricia por parte de Él demostró que si, sentían lo mismo.
La lluvia, queriendo evitar que aquello pasara, o quizás acelerando las cosas, hizo acto de presencia. En realidad ninguno de los dos esperaba que lloviese esa noche, asé que imaginaos como estaban nuestros protagonistas, ella llevaba una camiseta, lo cual significa que con la lluvia se le pegaría al cuerpo y los incitaría mas, por otra parte, él llevaba una chaqueta que le ofreció para taparse. Ahora bien, prestad atención, que nuestra historia esta por acabarse y yo no seré quien la repita.
Él le tendió la chaqueta sobre los hombros, cosa que Ella en un principio no permitió, pero Él insistió, temiendo que llegara a pasar frío, pues iba en una camiseta que ya empezaba a mostrar síntomas de agua por doquier. A la segunda vez que se la puso sobre los hombros Ella ya no intentó quitársela, pero si lo abrazó como nunca había abrazado a nadie, lo abrazó como si perderlo en ese instante fuese como morir en una lenta agonía y Él, con los mismo sentimientos, o quizás mas, se ofreció a compartir aquel cariño que le ofrecían. Ella tenía ganas de hacerle sentir lo que hace un rato Él le había hecho sentir, entonces levantó la mirada descubriendo el cuello sobre el que en unos instantes iba a posar sus labios. Volvió a cogerle desprevenido, pero pronto se acostumbró al placer que le estaban dando y durante un rato se quedaron así, hasta que Ella dijo que estaba empapado y decidieron moverse. 
Como podéis ver, la cosa pintaba bien hasta que se empezaron a mover, pero eso no impedirá que pueda llevarla de la mano hasta un lugar escondido y que la refugie de la lluvia con su propio cuerpo.
La cogió de la mano y Ella se dejó guiar como si fuera una muñeca, anduvieron durante un tiempo sin olvidar lo que acaba de pasar, hasta que llegaron a unas rocas donde Él sabía que nadie los vería y podrían estar tranquilos, relajados, aunque quizás no tan protegidos de la lluvia, pero aquello poco le importaba. Cuando llegaron, Ella se quitó la chaqueta de los hombros y la postro en el suelo, para que pudieran sentarse sin notar la arena. En ningún momento de los que estuvieron sentados se soltaron la mano, y sin dirigirse la palabra los dos comprendieron lo que iba a pasar. Él se giró hacía su cuerpo y ella se tumbó. La boca de Él se deslizo desde el comienzo del cuello hasta el final y luego buscó los labios que sabía que le esperaban. A la vez de todo esto, la mano de Él se deslizó desde su vientre y ahora avanzaba por su pierna con un movimiento lento…
Podéis imaginaros como acababa la historia. Y como acaban los protagonistas, pero las cosas no acaban como uno cree.

1 comentario:

  1. Sigue no????, porque me quede con muchísima intriga, me encanta tu blog :D sube pronto por favor...
    Amo la peli The Notebook, que es la foto de principio de la entrada, la vi hace poco y me enamore de Noah el protagonista <3 jajajaj hermosa historia , pero quiero saber porque las cosas no acaban bien...

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