miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ya tienes 18 razones para odiarme, gilipollas.

Felicidades, solo felicidades. No voy a decirte todas esas frases que te decía porque no te lo mereces. No mereces nada de lo que te di, sin embargo te lo dí todo lo que tenía y me quedado sin nada, Me he quedado sin ti. Me he quedado sin tus besos. 
Porque no quiero ser SUFICIENTE quiero ser NECESARIO, y como veo que no me necesitas ya no dependo de ti.
Me encataría tenerte aquí conmigo pero no sería suficiente, ya no eres suficiente.

Felicidades, y que te dean, gilipollas!

1 comentario:

  1. Todo lo que eres, por ingenuo que te parezca, es gracia a esa persona. Y créeme, que te lo dice alguien que, a pesar del dolor, hoy es quien es por esa persona. Empecé a escribir por alguien que, curiosamente, ha sido la única persona que me ha dicho que no valgo para ello mientras que, incluso profesores de la carrera me dicen que tengo talento. Mucho ánimo y, piensa que, si por algún casual no eres capaz de salir de la tormenta, habrá entonces que aprender a bailar bajo la lluvia :)

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